- Published on: 20/04/2019
- By: El Metal en España
- Categories: Reseñas
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Vidres a la Sang, «Set de Sang»
La banda catalana de Death/Black Metal “Vidres a la sang”, formada en el 2002 por Eloi Boucheire (Guitarra rítmica y voz), Marcos García (Bajo y voces), Albert Martí (Guitarra solista) y Jordi Farré (Batería). Que en 2010 habían parado su actividad durante casi una década, el 23 de noviembre de 2018 sacan a la venta “Set de sang”, de la mano de: “Discos Macarras”, “Hecatombe Records” y “Blood Fire Death”, producido y grabado por el propio Eloi Boucheire, en “The Farm of Sound Recording Studios” y mezclado por Javi Félez, en “MoonTower Studios” (Graveyard, Foscor, Körgull The Exterminator, Teitanblood…), volviendo por lo más grande al panorama del metal extremo.

Comenzamos a escuchar el disco con “Els vents bufen a favor” y nos encontramos con el atronador sonido de las bandas de Death Metal, con una voz gutural estremecedora, con dos interludios con una voz limpia y melódica, contrastando con los guturales de toda la canción, una fórmula que ya pudimos escuchar en anteriores trabajos de los catalanes, y sin duda un claro sello de identidad.
“Emergire” la segunda canción de esta obra, nos sumerge en un aura inquietante con una disonancia entre las guitarras y que nos hace mantenernos alerta de todo lo que escuchamos, mientras la voz principal de la banda nos va machacando el cerebro, los estribillos nos liberan de la carga que nos van causando las estrofas, siendo mucho más melódicos que el resto de la estructura de la canción.
Para el siguiente corte del álbum, Vidres a la Sang nos musicalizan un poema del catalán Miquel Martí llamado “Miraré de no tornar-me a perdre” una canción con un ritmo soberbio, fácil de escuchar y con una estructura muy clara entre los versos y los riffs marcados.
Continuando con el disco, podemos escuchar “el mur”, una composición ya con una estructura más progresiva, a lo que fuimos escuchando a lo largo del disco, con tintes algo más alejados del black metal, y así tener la atención del oyente, dándole un sonido más claro que lo anteriormente escuchado.
Para mí la canción más impactante de este álbum, es “el poble redemptor”, pues nos encontramos con una composición que nos puede recordar a ciertos temas de “Amon Amarth”.
“Som Pelegrins”, otro de los poemas de Miquel Martí, sin duda una increíble musicalización de los versos del poeta, al mismo estilo que pudimos ver en el tercer corte de este álbum.
Y para cerrar esta obra, ya con la adrenalina saliéndome por todos los poros de mi piel, tras 45 minutos de death metal, estamos frente a “L’òrbita del cor”, con todos los sonidos que nos han ido mostrando la banda, en un ritmo casi ritual que te podría llegar a ponerte la piel de gallina.

